La Juventud Socialista:
  su historia y su lucha

 


"Una Juventud para la Revolución, una Revolución para la Juventud"

Para todo Partido, la organización juvenil, es su posibilidad de proyectarse al futuro. Aportan a la lucha su vigor, su mística, su impetuosidad, la pureza de sus ideales, su compromiso con las causas más nobles del movimiento popular. Ponen su pecho ante las dificultades más grandes, se enfrentan a los peligros más amenazantes. Con ese espíritu nació la FEDERACIÓN JUVENIL SOCIALISTA. Con esa mística que permitió crear efervescencia en la juventud chilena y combatir en las calles a las Tropas Nazis de Asalto (TNA) del fascismo. Toda su vida exigiendo movilidad constante, resolver rápidamente los problemas, atacar luego a los enemigos que impiden la cristalización del anhelo de las masas trabajadoras, “la Construcción del Socialismo”.

La Federación Juvenil Socialista surgió a la vida con la ideología proletaria, Desde su nacimiento fue el marxismo-leninismo su arma teórica, la lucha junto a los trabajadores, su actitud práctica, y el socialismo su visión del futuro. Fue desde su nacimiento una juventud revolucionaria. Sus actuales militantes llevan consigo toda esa rica experiencia de combate, toda esa vida jalonada de luchas sin cuartel, de mártires en cada batalla histórica del proletariado. Y la entregarán intacta y enriquecida a los militantes del futuro.

 

Su historia

No surgió un día determinado, a una hora definida. Nació en distintas ciudades y en diversas fechas durante el año 1934. Pero las organizaciones locales de la F.J.S. ya tenían su antecedente histórico en la formación del Partido Socialista. En efecto, casi todos los grupos socialistas organizan sus secciones juveniles, los que comienzan a confluir al unirse y formar el Partido en el año 1933.

En abril de 1934, un documento hacia referencia a la Federación de la Juventud Socialista: “La Federación de la Juventud Socialista que ahora nace y que dará a Chile las páginas más bellas de sus crónicas, será una inconmovible realidad; y su bandera guiada por el instrumento científico de la revolución proletaria, la doctrina marxista, será elevada en lo más alto del macizo nevado de Los Andes y bajo su sombra en un frente unido, construirán un nuevo régimen todos los trabajadores del músculo y del cerebro, el régimen socialista que liberará de la esclavitud a los pueblos hermanos de América Latina”

Y en un manifiesto de fecha 8 de abril del mismo año entrega la F.J.S. su visión de la situación de ese momento: “Dentro del desorden del actual orden social, que permite por una parte el atropello y la explotación de la clase oprimida y todo lo produce en beneficio de una elite de privilegiados que sin desarrollar ningún trabajo vive a expensas del productor, derrochando lo que le costó fatiga y la muerte de muchos desgraciados, impera una minoría oligárquica desorganizada que pisa los derechos más elementales de todo el pueblo, de toda la masa proletaria.”

Pero la tarea de organizar a lo largo de todo el país, era dura, esforzada, heroica. En una sala, apretado como un racimo, unos cincuenta jóvenes ponían su fe y su esfuerzo en una cruzada nacional. A veces despuntaba la pasión irreflexiva y los Secretarios duraban menos que los Ministerios en la época de las “rotativas”. Pero todo fue madurando; “Y al desarrollarse y hacerse pujante hubo que pensar en extenderla al norte de la Plaza Chacabuco y al sur del Zanjón de la Aguada porque Santiago se hacía estrecho para tantas esperanzas.”

Estos esfuerzos por organizar la Federación Juvenil tienen su concreción en II Congreso Nacional Ordinario del Partido en donde se define su carácter de organización nacional y su objetivo de “preparar a los jóvenes obreros dentro de una verdadera escuela de disciplina, acción y estudio doctrinario con autonomía organizativa y administrativa y lógicamente sin autonomía política”

En ese Congreso, en un acto en el Teatro Coliseo de Valparaíso y ante los delegados, prestó juramento la primera Brigada de la Dirección de la Federación Juvenil Socialista. Asimismo se define que la Juventud se organice en seccionales, que trate de aprovechar el espíritu deportivo de los jóvenes y los oriente en una actividad gimnástica y militarizada.

“Soportando los sablazos de la ley, pegando carteles entre gallos y medianoche, haciendo el enlace en las grandes huelgas, pasó un mes y pasó otro. Hasta que el Día de los Muertos de 1935, el Teatro Recoleta vibraba con la inauguración de nuestro I Congreso Nacional General”.

En efecto, el Primer Congreso General lo tiene la F.J.S. los días 1, 2, 3 de noviembre de 1935 bajo la consigna “Por una Juventud Libre en una Tierra Libre”. La convocatoria establecía como puntos principales de discusión, la lucha contra el imperialismo, la guerra y el fascismo, defensa (organización de los organismos militarizados), acción exterior de masas (principalmente acción sindical y campesina), problema de la juventud trabajadora. En este Congreso fue elegido su Primer Secretario General, Carlos Colella Toro, obrero, ex marinero de guerra, dado de baja con motivo de la insurrección de la escuadra. Colella no terminó su período, renunció y le reemplazo Guillermo González, quien tenía como nombre clandestino Eugenio Fuentealba.

Durante el año 1935 se formaron las seccionales de Antofagasta, Los Ángeles, Traiguén, Talcahuano, Osorno y Temuco. Una de las tareas principales de ese período de gestación, fue la organización de un desfile uniformado por las calles de Santiago con destino a una concentración del Partido que se haría en Puente Alto. La F.J.S. consideró la educación política como necesaria para una organización. Quería cambiar el mundo utilizando herramientas científicas que el movimiento obrero les había legado. Así comienzan los cursos de Historia Económica y Problemas Sociales, entregados por Ricardo Latcham. En ese período la lucha contra el fascismo es una de las principales tareas de la F.J.S., lo que permitió fortalecerla, templándola, dándoles más fuerza y mística. Se destaca en esa época la F.J.S. de Concepción, que guarda en su local tantos trofeos como productos de estos combates, que los nazis se ven obligados a pedir tregua, que los socialistas no aceptan.

Pero no es solo la lucha antifascista una de las principales tareas de la F.J.S.. También une fuerzas con otras organizaciones políticas para objetivos comunes. El 14 de octubre de 1935 se reúnen las Juventudes del Block de Izquierdas para proclamar su decisión de luchar por cambiar el actual sistema por “el sistema económico del socialismo implantado por los trabajadores e intelectuales”. Allí asistieron en representación de la F.J.S. Raúl Ampuero y Carlos Morales, por la Federación Juvenil Radical Socialista Miguel Rivera Zavala y Elba Flores, por la Juventud Democrática Segundo Inostroza y Luis Gallaher y por la Juventud Bolchevique Leninista Carlos Gustavo Libert Meiggan. Y así, a fuerza de golpes y con el dolor que causaban las correas que aparecían en los combates callejeros con los fascistas, la F.J.S. fue creciendo, extendiéndose a lo largo del país y organizándose fuertemente en Antofagasta, Viña del Mar, Valparaíso, San Antonio, Malloco, Lo Ovalle, San Bernardo, Rancagua, Lautaro, Concepción, Puerto Natales. Y llega el II Congreso de la F.J.S., fogueada en las luchas callejeras y regadas sus banderas con la sangre de los que cayeran en la lucha antifascista, durante los días 4 al 7 de febrero de 1937 resultando elegido Secretario General Raúl Ampuero. Esta es una época de duro debate ideológico. A la primera tentativa de Frente Único, el Block de Izquierdas, sin inclusión de los comunistas, siguió la discusión en torno al Frente Popular y la unidad con radicales y comunistas. Uno de los factores de esa unidad fue el inmenso prestigio internacional de la fórmula Frente Popular, la F.J.S. se manifestaba contraria a la colaboración gubernativa y planteaba el apoyo al Gobierno desde afuera. Fue después de este Congreso que se constituye una organización de Frente Único que se llamó “Alianza Libertadora de la Juventud” y en donde las fuerzas principales eran la F.J.S. que tenía como Secretario General a Raúl Ampuero y la Juventud Comunista que estaba al mando de Luis Hernández Parker quien usaba el nombre clandestino de Luis Frías.

Asimismo, la F.J.S. tuvo una participación destacada en la lucha ideológica entre marxistas y anarquistas quienes ejercían una gravitación moral debido al prestigio de algunos de sus lideres, pero también esta F.J.S. tenía actitudes claras ante los problemas internacionales, especialmente su actitud antifascista y su posición antiestalinista, llegando a pronunciarse contra los procesos de Moscú. Sobre la lucha antifascista la F.J.S. escribió capítulos. Era normal que los días lunes se encontrarán fascistas y socialistas presos en los juzgados después de los combates. La última batalla campal que hubo entre la F.J.S. y los nazis se dio en Valparaíso, en donde los jóvenes socialistas derrocharon coraje y valentía. El resultado de esa batalla fue 3 muertos y 260 heridos por parte de los nazis y los socialistas tuvieron 40 jóvenes heridos. Durante los años 35 al 38 la Federación Juvenil extendió su organización a todo el país, pese a la escasez de organizaciones de masas juveniles. La Federación de Estudiantes Secundarios no agrupaba Centros de filiación individual. Los pioneros de esa larga lucha por organizar el movimiento estudiantil estaban representados por 60 jóvenes socialistas y comunistas que echaban las bases de la acción estudiantil. Esta Federación de los Secundarios, junto a la FECh fueron los únicos frentes organizados. El trabajo político tenía un gran desarrollo a través de los canales deportivos en los sindicatos, federaciones, CTCh. La primera tentativa de plantear una visión socialista del deporte, masiva, vinculada a aspectos culturales, fue el movimiento deportivo “Aire-Sol”. Se desarrollaron 80 clubes de esta índole a nivel nacional como movimiento independiente de la Juventud Socialista, pero bajo la orientación y dirección de cuadros de la F.J.S.. En sus primeros años, la Federación Juvenil Socialista realizó un gran trabajo en el frente ideológico a través de distintas publicaciones, como el periódico “Barricada”, la revista “Rumbos”, con cerca de diez publicaciones, además de periódicos regionales, como “Pueblo”, de los jóvenes socialistas de Magallanes, y el periódico “Juventud”, de la F.J.S. de Magallanes. Este desarrollo acelerado de la F.J.S., su permanente actitud de combate, su acción práctica en los frentes de masas le permitió culminar una etapa de fortalecimiento que se expresó en las Segundas Jornadas Nacionales de la Juventud Socialista, realizada durante el año 1939, en donde se realizaron entre los días 17, 18, 19, 20 y 21 de mayo, cuatro eventos que reflejan el avance cualitativo, extraordinario de la Federación Juvenil Socialista. En las Jornadas Nacionales que se realizaron simultáneamente: La Primera Conferencia Nacional Deportiva, La Primera Conferencia Nacional Campesina, La Segunda Conferencia Nacional Sindical bajo la consigna “Toda la juventud obrera a la CTCh y el V Congreso General, que tuvo como temas de discusión entre otros: -La Juventud Socialista y el Gobierno del Frente Popular -La conquista de la Juventud del campo, de la fábrica y de la escuela. -Unidad de las Juventudes Socialistas de América. -Situación económica, política y social de la juventud. La Federación Juvenil Socialista tuvo un crecimiento de militantes muy fuerte en sus primeros años. Ya en el II Congreso tenía 3.500 afiliados, 8.870 en el III Congreso (realizado en febrero de 1939), llegando a tener registrados al realizarse el IV Congreso en Talca 12.000 afiliados desde Arica a Magallanes, de la Costa a la Cordillera. El IV Congreso resuelve luchar por la unidad de las Juventudes Socialistas de América y por la ampliación del deporte popular. 

El nuevo Comité Central dirigido por Alberto Krug como Secretario General, e integrado entre otros por Adonis Sepúlveda y Orlando Millas, publica a los pocos días, el 4 de junio de ese año, UN MANIFIESTO DE LA F.J.S., el que después de valorar el Gobierno del Frente Popular, pedían al Presidente que disolviera el parlamento por su actitud obstruccionista pasando por “encima de pequeñas consideraciones legalistas” Este manifiesto marca divergencias con el Partido que se desarrollan aceleradamente y culminan con las discrepancias entre ambos Comités Centrales en lo que se refiere a la incorporación de la “Vanguardia Popular Socialista” (nacida como una continuidad del Movimiento Nacional Socialista, dirigido por Jorge González von Marées, el 17 de enero de 1939, los antiguos y encarnizados enemigos nazis, pedían su ingreso al Partido Socialista). A consecuencia de esto, un fuerte discurso que pronunciara Krug con ocasión de inaugurar la tumba de Héctor Barreto (asesinado por los nazi-fascistas chilenos en 1938), el día 3 de octubre, el Comité Central del Partido suspende al Secretario General de la Juventud, nombrando en reemplazo a Orlando Millas, citando a un Pleno Nacional de la F.J.S. el mes de noviembre y al mismo tiempo un Congreso Extraordinario de la F.J.S. en la primera quincena de febrero de 1940. En este Congreso, la mayoría de los delegados toman las posiciones de los inconformistas, pese a las presiones de los dirigentes adultos, produciéndose la división, días más tarde, surge el Partido Socialista de los Trabajadores PST, con César Godoy Urrutia como Secretario General. (En 1944 el PST se fusionó con el Partido Comunista)

 

La Juventud Socialista y la década de los 60

La década del 60 encuentra a una F.J.S. bregando en las condiciones del reaccionario gobierno de Alessandri. En esa época fue Secretario General Gustavo Horvitz Vásquez. Uno de los integrantes del Comité Central fue Eduardo Ruiz, Vicerrector de la Sede Oriente de la Universidad de Chile, quien durante el año 1960 asumió la Secretaria General ante la renuncia de Horvitz. Fue en este período en que la F.J.S. realizó una tarea de dimensión internacional; el Primer Congreso Latinoamericano de Juventudes (CLAJ), que se realizó en La Habana. Esta dirección, que había tomado las riendas de la F.J.S. después del Congreso de Unidad del Socialismo (1957), entregó el mandato a la XIV Conferencia Nacional de la Juventud Socialista, realizada en Santiago en diciembre de 1960. Este nuevo Comité Central tuvo a Jaime Ahumada como Secretario General y refuerza la dirección. Entre ellos ocupan las carteras de Relaciones Internacionales Hernán del Canto, Marcelo Zenteno, Carlos Fortín. Menos de un año y medio dura este Comité Central en sus funciones y la XVII Conferencia celebrada en Santiago los días 19, 20, 21 y 22 de abril de 1962 reelige a Jaime Ahumada como Secretario General y refuerza la dirección. Entre ellos ocupan las Carteras de Relaciones Internacionales Hernán del Canto, de Organización y Control, Jorge Nimptsh, de Asuntos Campesinos Víctor Monreal; de Finanzas Gabriel Parada, de Educación Política Carlos Fortín y como Secretario Nacional de Columnas Juveniles (Defensa) Danton Chelén. Esta es una época de resurgimiento de la lucha antifascista del nazismo criollo volvió a aparecer encarnado en el Movimiento Revolucionario Nacional Socialista MRNS con el que la F.J.S. volvía a luchar en las calles, levantando la gloriosa tradición legada por Llanos, Barreto, Bastias, sus mártires antifascistas. Se produce también en el período de mando de este Comité Central la expulsión de un gran grupo de militantes de Concepción, principalmente, los que dieron origen al nacimiento del MIR.

En los últimos meses de mandato de este Comité Central se realiza el II Congreso Latinoamericano de Juventudes, convocado para Santiago durante los días 9 al 13 de marzo de 1964. La XVIII Conferencia Nacional de la Juventud se celebra en Santiago en los días 16 al 19 de abril de 1964, y resultando elegido Ernesto Tapia como Secretario General, quien con motivo de su postulación a parlamentario por el norte, fue subrogado y posteriormente reemplazado en 1965 por Hernán del Canto, y quedando como Subsecretario General Jorge Nimptsh.

Una nueva Conferencia celebrada en septiembre de 1965 elige a Raúl Rodríguez como Secretario General. Una de las actividades principales de la F.J.S. en este período es la marcha por Vietnam, realizada por la Juventud Revolucionaria en junio de 1967. Asimismo la F.J.S. se vuelca al campo a fortalecer el trabajo agrario del Partido. Así llega la XIX Conferencia entre el 11 y 24 de mayo de 1968 en donde se toman importantes resoluciones. El Comité Central electo designó a Juan Gutiérrez como Secretario General por el periodo de un año, el Comité Central duraría tres años. A los pocos meses la F.J.S. tiene una destacada participación en las luchas campesinas de San Esteban, a través, incluso, de miembros del Comité Central como Boris Brontis y Rolando Calderón. 

En XX Conferencia Nacional se designa a Carlos Lorca Tobar como Secretario General de la Juventud Socialista.

 

  Historia de la
  Juventud Socialista de Chile

 


"Toda su vida exigiendo movilidad constante, resolver rápidamente los problemas, atacar luego a los enemigos que impiden la cristalización del anhelo de las masas trabajadoras; "La Construcción del Socialismo"

El 4 de noviembre de 1935, dos años después de la fundación del PS, nace la que sería la Juventud Socialista de Chile, J.S., sólida alternativa generacional para la lucha revolucionaria de nuestro pueblo.

En aquellos días, el PS mantenía grupos de apoyo organizados como brigada del partido, cuya misión era fortalecer el trabajo de masas en los distintos frentes. Especialmente se destacaban la Agrupación de Mujeres Socialistas, AMS, revolucionarias por la liberación femenina, las Brigadas Universitarias y las Milicias Socialistas, de implacable labor en la defensa del pueblo contra el fascismo criollo. Con jóvenes provenientes particularmente de estas dos últimas, el PS logra estructurar la Federación Juvenil Socialista, FJS, cuyo símbolo (un puño cerrado en el corazón de una estrella roja) reflejaba el espíritu revolucionario de una juventud indómita que haría frente sin vacilaciones a los enemigos del pueblo.

Los jóvenes socialistas se distinguieron por su combatividad y fueron los primeros en enfrentarse en la calle contra las tropas del nazismo nacional, logrando detener su avance. En esta lucha deja su vida el joven escritor Héctor Barreto, uno de los primeros mártires del socialismo chileno.

“La Federación de la Juventud Socialista que ahora nace y que dará a Chile las páginas más bellas de sus crónicas, será una inconmovible realidad: y su bandera guiada por el instrumento científico de la revolución proletaria, la doctrina marxista, será elevada en lo más alto del macizo nevado de los Andes y bajo su sombra en un frente unido, construirán un Nuevo régimen todos los trabajadores del músculo y del cerebro, el régimen socialista que liberará de la esclavitud a los pueblos hermanos de América Latina"
 
(Documento fundacional de la JS)

 

A poco andar, los jóvenes socialistas sobresalen por su capacidad política y sus imponderables aportes al desarrollo del PS. Son los jóvenes socialistas los que levantan el perfil revolucionario de movimiento popular durante el gobierno pluriclasista del gobierno de Pedro Aguirre Cerda (Frente Popular, 1938). 

Constantemente los jóvenes están imprimiendo su sello revolucionario y combativo en la línea del PS, es así como tras el XI Congreso General Ordinario del partido, los jóvenes socialistas consolidan su latinoamericanismo integrándose a la Unión de Juventudes Revolucionarias de América Latina. Posteriormente, será uno de sus más connotados dirigentes, el joven Raúl Ampuero, quién se hará cargo de la Secretaria General del PS, destacándose por su dirección clasista y revolucionaria. También en aquella época ya había comenzado a asumir responsabilidades de relevancia nacional el exmiliciano socialista, miembro de la juventud, Salvador Allende Gossens.

Para este periodo, la JS ha consolidado ya su inserción en las universidades, poblaciones y sindicatos, distinguiéndose en todo lugar por su rupturismo con las estructuras burguesas de dominación y luchando por reivindicaciones que integren a la juventud en una sociedad que insiste en marginarla; el derecho a la educación para todos, el, pasaje escolar, el fuero estudiantil, las mejoras laborales, se convierten todas en consignas que rápidamente el sistema el sistema debe satisfacer bajo la presión ejercida por la movilización juvenil.

A comienzos de la década de los 60, los jóvenes socialistas son los primeros en rescatar para Chile las enseñanzas de la reciente Revolución Cubana, primera en América Latina. Los Jóvenes socialistas, motivados por su rebeldía anti-imperialista, destacan la necesidad del levantamiento insurreccional en contra de los enemigos fundamentales: El imperialismo y la burguesía nacional. Son los primeros en sublevarse y salir a las calles a manifestar que el camino cubano debía servirnos de guía.

En los 70, luego de un agitado periodo de lucha de clases de la década pasada, la vanguardia popular cuenta ya con un sólido Movimiento Juvenil, que es el que le imprime su mayor carácter combativo y en donde la JS cumple un importante rol conductor.

En 1971, la XX Conferencia nacional de la JS aprueba un programa y una estructura orgánica que consolidarán su incuestionable perfil revolucionario, marxista y leninista. La JS cuenta ya con un Comité Central acerado y con un Secretario General ejemplar: Carlos Lorca Tóbar, quién dota a la JS de sólidos conocimientos políticos y orgánicos, y métodos científicos de trabajo. Bajo su dirección la JS preside la U.P juvenil y mantiene la unidad del Movimiento Popular desde el ámbito juvenil.

Tras el golpe militar de 1973, numerosos jóvenes socialistas salen a resistir y se enfrentan heroicamente contra las fuerzas golpistas. Posteriormente la JS ofrece sus mejores cuadros para la reconstrucción del PS. Carlos Lorca, Ricardo Lagos Salinas y Ariel Mancilla, algunos de los jóvenes que pasan a integrar la dirección del PS luego del asesinato, exilio, detención o desaparición de muchos de sus miembros. En 1975 sus nombres se sumarán a la nómina de secuestrados por la dictadura.

La JS sacrificó su estructura orgánica ante la necesidad de recomponer el histórico PS; no obstante ya en 1978 logra articularse una dirección de la JS que tendría como misión recobrar su dimensión orgánica. En este período los embates de la dictadura se suceden.continuamente para evitar la reorganización de los jóvenes socialistas, en esta lucha caen, entre otros, Daniel Medel, Flavio en Nicaragua; sin embargo tras un arduo, histórico esfuerzo, la JS inaugura a fines de 1984 una nueva etapa de su desarrollo la XXI Conferencia Nacional que concluye con la definición de una orgánica propia, eligiendo un Comité Central, una Comisión Política y reeligiendo a Carlos Lorca como Secretario General, pero de forma simbólica, ya que mientras no se sepa su paradero se faculta a un Secretario General Subrogante para su reemplazo.

Indudablemente que en todo este trayecto histórico JS ha cumplido con las esperanzas y ha enfrentado los desafíos, resguardando por sobre todas las cosas los valores y la integredidad de nuestro partido.

Actualmente nuestra juventud es la de mayor preferencia por los jóvenes, a pesar del desencanto de la población. La JS se mantiene firme en su lucha contra el capitalismo, luchando por la igualdad y equidad y fundamentándose ideológicamente en la Izquierda.

 

 

Mensaje de Salvador Allende a la XX Conferencia Nacional de Juventud Socialista de Chile

Muy estimados compañeros de la Juventud Socialista:

Por compromisos internacionales ineludibles, he debido ausentarme del país y coincide con el importante evento de ustedes. Siento no poder concurrir personalmente a él. He querido sí, dejar un testimonio de mi pensamiento. En primer lugar para saludarlos a ustedes, queridos compañeros y a aquellos otros, que vienen de distintos países a prestigiar y a hacer más significativa la reunión de la FJS, en su Congreso. Sé perfectamente bien que ustedes tienen que valorar lo que significa que concurran delegaciones de tantos países amigos y hermanos que traen la experiencia de lo realizado, porque hace tiempo que ya ellos forman parte de los gobiernos, como es el caso de los países socialistas; o de movimientos populares que luchan tesoneramente por hacer posible que el pueblo llegue al Gobierno. Yo quiero, antes que nada, decir con qué satisfacción en los últimos años, he visto el fortalecimiento ideológico y la preparación de nuestros cuadros juveniles y, cómo al mismo tiempo, su organización se ha ido expresando en los comités regionales que abarca todo el país. Por eso, sé que van a concurrir 150 delegados que representan aproximadamente a 15.000 o más militantes y que, junto a ellos, estarán 50 o más delegados fraternales, en especial, mandatarios de la FJS de organismos de masas, sindicatos, federaciones de estudiantes, etc. Es decir, creo que este es el torneo más importante, y es también significativo en lo político, porque es la primera vez que la FJS va a realizar un congreso estando en el partido de Gobierno y siendo Presidente de la República, un militante de ella. Yo quiero entonces dirigirme a ustedes, para señalar el papel trascendente que tiene la juventud en el proceso revolucionario que Chile está viviendo. Me refiero a la juventud elementalmente de la Unidad Popular y me refiero a la juventud chilena también, más allá de las fronteras de la organización que agrupa a los partidos que tienen la base política de la Unidad Popular. Y digo esto, porque somos un país esencialmente joven, por lo tanto, la juventud debe ser la base y el motor de un proceso de cambios en la sociedad chilena. Una y mil veces lo he dicho, que la juventud tiene conciencia de ello. No hay querella generacional ni en el país ni en el partido. Nos sentimos todos militantes de un gran movimiento destinado a realizar la revolución chilena. Nos sentimos todos ubicados en el plano teórico de los que saben que la sociedad capitalista divide a los hombres entre explotados y explotadores, entre oprimidos y opresores. Por eso, jóvenes, adultos o ancianos, que tenemos un mismo pensamiento ideológico, que estamos ubicados en la misma barricada, que luchamos dentro de nuestra realidad por los cambios que, repito, reclama y necesita.

(Salvador Allende a la XX Conferencia Nacional de la JS)