¿QUIÉN ERA LA ACTIVISTA ASESINADA BRASILEÑA MARIELLE FRANCO?

20.03.2018 15:15

La concejal brasileña dedicó su vida a defender a los más vulnerables y denunciaba el abuso de la Policía en las barriadas más pobres del país.

La concejal del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) de Brasil, Marielle Franco, una activista de los Derechos Humanos (DD.HH.) y la quinta parlamentaria más votada en las elecciones de Río de Janeiro de 2016, conmocionó a la nación suramericana por su inesperado asesinato.

La madre, feminista y socióloga dedicó su vida a la militancia por la defensa de los DD.HH. y a la denuncia de las acciones violentas en los sectores populares del país. Su lucha inició tras la muerte de una amiga, víctima de una bala perdida, durante un tiroteo con policías y traficantes de drogas en la comuna donde nació y vivió.

¿Cuáles fueron sus luchas?

Franco integró en 2006 el equipo de campaña que eligió a Marcelo Freixo a la Asamblea Legislativa del Estado de Río de Janeiro (Alerj). Fue nombrada asesora del recién electo; luego por su destacada participación e interés en defender a los más vulnerables, asumió la coordinación de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos y Ciudadanía de la Asamblea.

Dos años después de asumir el cargo, fue elegida con 46.502 votos para el cargo de concejal en la capital carioca por la coalición Cambio es posible, formada por el PSOL y el Partido Comunista Brasileño (PCB); fue la quinta más votada en la ciudad.

Además, Franco era crítica de la intervención federal en la seguridad pública de Río de Janeiro. Era una de las integrantes de la Comisión de la Cámara de Concejales. Denunció recientemente abusos de autoridad policial contra los pobladores de las favelas.

Su vida

Franco nació en el Complejo de Maré, zona norte de Río de Janeiro, el 27 de julio de 1979. Con una beca integral, Franco se graduó en Ciencias Sociales por la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro (PUC-Rio).

Con el diploma de socióloga, se convirtió en una profesora e investigadora respetada.

La concejal fue asesinada al retirarse de un evento al que asistió este miércoles

La concejal del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) de Brasil, Marielle Franco, fue asesinada este miércoles al recibir un impacto de bala en el auto en el que se trasladaba en el centro de Río de Janeiro.

Franco se trasladaba en un vehículo junto a un conductor, que también falleció, y su asesora Fernanda Chaves, quien sobrevivió.

Fuentes policiales reseñaron que el auto recibió ocho impactos de bala y otro auto chocó con el de la concejal de izquierda.

Marielle fue concejal y activista de los derechos humanos (DDHH) así como una de las voces más combatientes contra la ocupación militar de las favelas de río de Janeiro.

Un día antes de su asesinato, la joven socióloga había denunciado la acción brutal y los continuos abusos de DD.HH. por parte del ejército en la región de Irajá, en la comunidad de Acari.

La división de homicidios de la policía investigan el asesinato en la región central de Río, hasta ahora los hechos señalan que los responsables sabían el lugar exacto que la parlamentaria ocupaba dentro del vehículo y que los disparos se realizaron de atrás para adelante.

No fueron sustraídos los objetos personales de ninguna de las personas que estaban a bordo del carro por lo que la principal línea de investigación es la ejecución.

El carro en el que se dirigían Marielle Franco, Anderson Pedro Gomes (conductor) y Fernanda Chaves, asesora de Franco, era un Chevrolet Agile blanco con vidrios oscuros.

Los políticos que tienen el poder en Río de Janeiro pertenecen al partido de Temers. En el pasado, varios líderes PSOL han sido amenazados por grupos paramilitares de ultraderecha en esta ciudad, que están cada vez más imbuidos de brutalidad y violencia.

Cuando el ejército militarizó las favelas en Río de Janeiro, Marielle franco fue el crítico más duro de la invasión en las zonas pobres. Un día antes del asesinato, la joven socióloga había condenado la brutal acción del ejército y las continuas violaciones de los derechos humanos en la región de Irajá.

La cobarde ejecución de Marielle no es una coincidencia, es una expresión del brutal asalto que el régimen dictatorial está dispuesto a tomar para silenciar a los activistas que luchan.

Exigimos una investigación inmediata y, consecuentemente, el castigo tanto por los instigadores como por los que llevaron a cabo este terrible asesinato.

Condenamos la militarización y el racismo en Río de Janeiro y en todo el mundo!

Toda nuestra solidaridad con las familias de las víctimas y los miembros de PSOL!