COMUNISTAS CHINOS SE REUNIRÁN A UN AÑO DEL XVIII CONGRESO

11.10.2013 22:21

La dirigencia comunista china se prepara para reunirse a un año de la celebración del XVIII Congreso del Partido Comunista (PCCh), con la intención de impulsar y profundizar el proceso de reformas en este país, estiman fuentes oficiales en Beijing.

 

En noviembre de 2012 comenzó el proceso de relevo en esta nación de más de mil 300 millones de habitantes, con la elección de Xi Jinping como secretario general del PCCh, un camino que prosiguió cuatro meses después con su nombramiento como presidente y de Li Kegiang como primer ministro.

Tanto en el Partido como en el Estado fueron renovados los cargos a nivel nacional y de provincias, con siete nuevo integrantes del Comité Permanente del Buró Político del PCCh y un Consejo de Estado diferente.

De entonces a la fecha este país ha estado inmerso en cambios económicos importantes para viabilizar el desarrollo a un paso moderado, con metas que se centran en calidad y no en cantidad, y en una campaña en contra de la corrupción, la excentricidad y los gastos innecesarios del erario público.

La reciente entrada en vigor de una Zona Libre de Comercio piloto en Shanghai, la primera del país en dedicada a brindar servicios, se une al anuncio de que en Shenzhen, pionera hace 30 años en zonas económicas especiales, se está considerando crear otra área similar.

Para el experto del Banco de Desarrollo de Asia Zhuang Jian, esta zona piloto de Shanghai es un ejemplo de la disposición china de avanzar prudentemente reformas complejas, ya que este experimento podría ofrecer experiencias valiosas para una esfera mayor de esta nación.

Inaugurada el 29 de septiembre pasado, en esa área funcionan 18 industrias del sector de servicios y será la punta de lanza de las reformas referidas a la convertibilidad de la moneda nacional, el yuan, y la liberalización de las tasas de interés.

La zona de Guangdong -que enlazaría las tres existentes en la provincia- conectaría esa región costera oriental con el centro financiero de Hong Kong y con Macao, con la intención de promover comercio y servicios, de acuerdo con fuentes oficiales.

Expertos consideran que esta tercera sesión plenaria del XVIII Comité Central del PCCh debatirá las reformas que realizan los gobiernos locales para valorar su inserción en los planes nacionales, 35 años después que este gigante salió de una década de caos (la Revolución Cultural) y comenzó su apertura.

Por esa razón, analistas consultados por medios de prensa consideran el próximo encuentro del Comité Central del PCCh como un potencial hito histórico porque podría trazar un proyecto general que impulsaría la segunda economía mundial a un camino de crecimiento más sostenible.

El propio líder Xi Jinping dijo que China está preparando un plan integral para profundizar las reformas y admitió que los problemas que enfrenta este país son un hueso duro de roer, por lo que se comprometió a enfrentarlos a través de reformas económicas y administrativas.

Al mismo tiempo, puntualizó el Presidente y Secretario General, se adoptarán "medidas prudentes y adecuadas para prevenir cualquier problema potencial".

Desde que el nuevo Gobierno asumió el poder en marzo de 2013, el Consejo de Estado eliminó o alivió las trabas de 221 procedimientos administrativos de aprobación y consideró por primera vez en nueve años un catálogo de inversiones que abriría más sectores al sector privado.

Se trata, según especialistas en el sector económico, de establecer una clara división entre gobierno y mercado. A juicio de Wang Xiaoguang, experto de la Academia China de Gobierno, "debemos tener fe en las fuerzas del mercado".

Todos estos ajustes y avances económicos han ido aparejados por campañas de concientización para que los funcionarios a todos los niveles tengan un mayor acercamiento a la población, conozcan sus dificultades y aspiraciones y recuerden que trabajan para el bienestar del pueblo.

Asimismo, este ha sido un año en que se pusieron fin a banquetes lujosos, recibimientos a los dirigentes con alfombras rojas y banderolas, a los viajes y conferencias innecesarias, y al derroche en galas, regalos y otros gastos que se habían convertido en habituales en este país.

tgj/ir