PREOCUPA EN MESOAMÉRICA PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD

26.09.2013 09:32

La pérdida de la biodiversidad es uno de los problemas ambientales más alarmantes en el mundo, ante la necesidad de que las nuevas generaciones puedan compartir una vida sana y con calidad en todo el planeta.

 

En 2012 la organización conservacionista Fondo Mundial para la Naturaleza señaló que la biodiversidad, formada por las relaciones de plantas, hongos,animales y microorganismos, se redujo globalmente 30 por ciento como promedio de 1970 a 2008.

Como parte de ese escenario, el mayor impacto se registra en los trópicos, donde la pérdida de biodiversidad llegó hasta el 60 por ciento.

¿Cuánto perdió la humanidad con la extinción de esas especies? ¿Qué obra humana puede sustituir los servicios ambientales de los géneros desaparecidos?, son interrogantes presentadas en el XVII Congreso Mesoamericano de Biología y Conservación, en La Habana, por la viceministra cubana de Ciencia y Tecnología, América Santos.

La comunidad científica reconoce que entre las principales causas del menoscabo a la biodiversidad están la alteración, fragmentación y pérdida de hábitats, ecosistemas y paisajes y la sobrexplotación de los recursos naturales.

Otros aspectos son la introducción de especies invasoras, degradación y contaminación de los suelos, el agua y la atmósfera; los incendios rurales y forestales, así como los muy adversos efectos del cambio climático.

Son todas estas condicionantes donde el papel negativo del hombre es el denominador común.

Para tratar estos temas, la Sociedad Mesoamericana para la Biología y la Conservación celebró por primera vez su congreso anual en La Habana, con el propósito agregado de aumentar la colaboración con los investigadores y especialistas de Cuba.

El encuentro en el capitalino Palacio de Convenciones, asistieron hasta hoy más de 400 expertos de 18 países, tanto de Centroamérica como de otras naciones.

Esta asociación se constituyó en Honduras en 1996 y la componen nueve capítulos que representan a Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y Cuba.

La presencia de Cuba está dada en que Mesoamérica y las Antillas tienen una historia geológica común de conexiones y dispersiones de sus biotas, influenciada por los cambios biológicos y las migraciones de flora y la fauna.

La región no está exenta a los fenómenos que afectan en todo el mundo al medioambiente y la pérdida de numerosas poblaciones de plantas, hongos, animales y microorganismos, en estrecha relación con los ecosistemas donde habitan.

El presidente de la Sociedad Mesoamericana para la Biología y la Conservación, Olivier T. Chassot, de Costa Rica, explicó a Prensa Latina que Mesoamérica y el Caribe enfrentan amenazas comunes a la diversidad biólogica, y buscan soluciones para la conservación y el desarrollo de las naciones en forma conjunta.

La idea del congreso es reunir delegados de Mesoamérica, Suramérica y Cuba, para fortalecer la colaboración, comparar estudios, investigaciones, necesidades, y maneras que tienen los países de hacer efectiva la conservación.

Todo ello frente a grandes retos como el crecimiento demográfico, el cambio climático y la creciente presión sobre los recursos naturales. Por otro lado, Mesoamérica comparte preocupaciones sobre especies como los loros, los pequeños carnívoros y felinos.

Chassot estima que aunque la zoología de la región es muy estudiada, especialmente por Cuba, Costa Rica, Panamá y México, algunos países deben profundizar sus conocimientos, pues si más especies están en declive poblacional o desaparición, mayor será la necesidad de sabiduría para conservarlas.

ml/abm