Nuestro Partido
  ¿Quiénes Somos?

 

"El  80 aniversario del Partido Socialista de Chile, Estocolmo Suecia". 

En el socialismo confluyen distintas expresiones del pensamiento emancipador y transformador del mundo contemporáneo, insertas todas en la matriz crítica de la sociedad capitalista.  Es así que convergen en su seno el pensamiento marxista enriquecido por todos los avances científicos y el devenir social, con las mejores tradiciones humanistas y con los valores solidarios y libertadores del mensaje cristiano. 

En el escenario político nacional e internacional, el socialismo aspira a ser un instrumento privilegiado de la lucha de los trabajadores manuales e intelectuales, de todos los que sufren algún tipo de opresión y del pueblo en su conjunto, por abrir paso a una sociedad basada en la solidaridad, en la justicia social, en la más profunda democratización de todas las esferas de la vida y orientada, en definitiva, a la más plena y libre realización del ser humano, es decir, a la construcción de una sociedad socialista en el continente y el mundo.

 

¿Cómo sería la condición humana si no hubiera militantes? 

No porque los militantes sean perfectos, porque tengan siempre la razón, porque sean superhombres y no se equivoquen… 

No, no es eso. 

Es que los militantes no vienen a buscar la suya, vienen a dejar el alma por un puñado de sueños. Porque, al fin y al cabo, el progreso de la condición humana requiere, inapelablemente, que exista gente que se sienta en el fondo feliz en gastar su vida al servicio del progreso humano. 

Porque ser militante no es cargar con una cruz de sacrificio, es vivir la gloria interior de luchar por la libertad en el sentido trascendente.”

Pepe Mújica, Presidente de la República del Uruguay

El capitalismo hoy en su fase neoliberal está abriendo una brecha social desconocida hasta ahora. La acumulación de riqueza en el 1% produce una nueva categoría social, los trabajadores pobres, que junto a las personas que padecen hambre, las capas medias destrozadas, el desmantelamiento de los derechos sociales…, todo ello produce un genocidio social.

"Es increíble la cantidad de riqueza en manos del 0,1% o incluso del 0,001%, que es muy superior de la población mundial”. Hay estudios, publicaciones, libros e informes…., que analizan las intervenciones que el imperialismo ha hecho con guerras abiertas o camufladas y concluye que el sistema capitalista ha ocasionado en el mundo la muerte como mínimo de 260.704.032 personas solo en el siglo XX.

El grado del deterioro del medio ambiente y del hábitat pone en serio riesgo, avalado científicamente, el propio futuro de la Humanidad. El capital financiero, productivo, inversor, de investigación, de ocio, cultura…, en todas esas ramas el capital tiene un solo objetivo que es la explotación, la acumulación de riqueza y una asignación y un acceso a los bienes y servicios que fractura la sociedad provocando bolsas de marginación y pobreza en suma de infelicidad, enfermedad, escasez de medios, etc.

Estamos por tanto ante un capitalismo que despojado de su careta muestra su verdadero rostro que no es otro que la explotación y la guerra.

La extraordinaria expansión de las fuerzas productivas durante el siglo XX (automatización, electrónica, informática, telecomunicaciones, biotecnología, etc.) ha abierto las mayores posibilidades para alcanzar un mundo con justicia social y equidad, con igualdad de oportunidades, sin pobreza y sin hambre. Sin embargo, esta expansión ha llevado al empobrecimiento de la mayoría de la humanidad y a la explotación irracional y despiadada de los recursos provistos por la naturaleza. La avidez de riqueza y de poder ha llevado a distorsionar los objetivos de la producción de bienes y servicios y en muchos casos han atentado contra el medio ambiente poniendo en peligro el bienestar inmediato y futuro del hombre. 

La contaminación y la degradación del medio ambiente tienen su origen en el deseo desmedido de lucro y no toman en cuenta los perjuicios que causan a la sociedad. El Estado y la sociedad deben intervenir para restablecer el vínculo entre la naturaleza y las necesidades del hombre que permitan mejorar las condiciones de vida sin destruir el equilibrio ecológico. El proceso económico que dé sustento y perdurabilidad a un nuevo modelo de sociedad sólo puede asentarse en la valorización de una economía productiva, que se dinamice a través de un proceso de desarrollo autoorganizado y sustentable que garantice la igualdad de oportunidades y la creciente equidad y justicia social. Se debe avanzar en el objetivo final de construcción de una sociedad sin clases ni explotación social, con un proceso productivo capaz de dar una calidad de vida digna y sustentable a todos sus habitantes, y con la vigencia de un sistema de relaciones económico-sociales asentados sobre la cooperación, la solidaridad y el reparto equitativo del excedente económico total, principios que reemplacen el lucro y la competencia propios del modelo capitalista.

En este marco el Partido Socialista de Chile, tiene como objetivo el transformar el sistema capitalista en un sistema socialista, fundamentado en los principios de justicia, igualdad, solidaridad y respeto por la naturaleza y organizado conforme un Estado social, libre y democrático de derecho.

Después del Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, el PS se vio en la necesidad de organizar parte de su funcionamiento en el exterior del país. En la actualidad el PS cuenta con militantes organizados en varios países. Los Estatutos del PS regulan la actividad del partido fuera de Chile.

 

  19 de abril 1973, el 40 Aniversario
  Estadio Nacional Santiago de Chile